Sabotaje y fair play en el Rally San Martino di Castrozza

Esta el la historia agridulce, la de una victoria “a medias” que muestra lo peor y lo mejor del deporte de los rallyes. Sucedió esta semana durante la disputa del Rally San Martino di Castrozza, en la región de Trentino, al norte de Italia. Una enrevesada historia de rivalidades, sabotajes y fair play.


Vayamos a los hechos. El primer sabotaje lo sufría Matteo Gamba, segundo clasificado en el campeonato nacional italiano, que tras acabar quinto la jornada del viernes, no podía salir del parque cerrado el sábado por la mañana ya que alguien había cortado los cables que conectaban el motor de su Peugeot 207 S2000 con la centralita electrónica.

Poco después Umberto Scandola, otro candidato al título y piloto oficial de Skoda Italia, se encontraba un charco de clavos tirados en la carretera que le provocaban dos pinchazos y le obligaban a retirarse.

Los grandes beneficiados de estos actos cobardes eran Alessandro Perico y Fabrizio Carrara, que se proclamaban vencedores del rally y campeones de Italia. El enfado de los pilotos saboteados fue enorme, sobre todo el de Gamba, pero antes de que tuviera tiempo de elevar una queja formal o levantar alguna acusación, el jefe del equip United Business Sports & Events, Pier Liberali, anunciaba que su spilotos renunciarían al título (como hicieron por escrito al día siguiente), porque “por encima de todo está el fair play”.

Todo un ejemplo de juego limpio y caballerosidad de estos tres hombres, Liberali, Perico y Carrara, que sirve para limpiar la mancha de los actos de sabotaje en este rally, en el que por cierto Robert Kubica se convertía también en protagonista al salirse de la carretera y empotrar su coche contra un árbol, afortunadamente sin consecuencias.

Share

Deja un comentario

Notificarme los nuevos comentarios por correo electrónico. Tambien puedes suscribirte sin comentar.